PAN Y MASAS

Pan de Molde con Masa Madre

Desde hace casi un año en casa hacemos nuestro propio pan, muchos meses estudiando la mejor receta para un pan perfecto, y ésta que comparto con ustedes es la que más me gusta. Al usar mi masa madre, su sabor es único y permite que esté fresco y esponjoso durante más tiempo.

Ingredientes

  • 400 gr de masa madre al 150% hidratación
  • 600 gr de harina de fuerza
  • 30 gr de miel de abejas
  • 20 gr de leche en polvo
  • 12 gr de sal fina
  • 40 gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 300 ml de agua
  • 20 gr de levadura fresca de panadería

Preparación de masa madre: Para preparar los 400 gr de masa madre al 150% hidratación necesitaremos 200 gr de agua, 120 gr de harina y 80 gr de masa madre 100% hidratación. Los 80 gr de masa madre hay que separar en su máxima actividad (cuando haya burbujas en su capa superior y haya duplicado su volumen después del último refresco.

En un recipiente pon 80 gr de masa madre añadimos 200 gr de agua del tiempo y mezclamos bien, luego añadimos los 120 gr de harina y removemos. Esta mezcla debe re posar al menos 3 horas a temperatura ambiente, en un recipiente tapado. Este paso previo con la masa madre es fundamental para programarnos en el inicio del amasado principal.

Amasado principal: (después de 3 horas) Tenemos que activar la levadura fresca, para ello en un vaso ponemos 100 gr de agua templada (30º), los 30 gr de miel y los 20 gr de levadura fresca. Mezclamos dejamos reposar unos 10 minutos (la mezcla habrá subido y tendrá burbujas arriba)

En estos 10 minutos de espera, ponemos en un bol los 600 gr de harina, 12 gr de sal los 20 gr de leche en polvo. Removemos para mezclar bien todos los ingredientes. Añadimos los 200gr de agua restante, la masa madre y la levadura activada. Amasamos a mano (técnica bertinet) o con amasadora , durante unos 15 minutos. Pasado este tiempo añadimos los 40 gr de mantequilla a temperatura ambiente y volvemos a amasar unos 7-8 minutos más, hsta que esté lisa y se despegue con facilidad del bol o de tus manos. La masa es muy elástica.

Untamos un recipiente con tapa de aceite de oliva y ponemos la masa a reposar durante una hora, o hasta que doble su volumen. Pasado este tiempo amasamos con cuidado para quitar el volumen, y volvemos a dejar reposar, hasta que vuelva a duplicar su tamaño. Volcamos sobre una superficie lisa la masa y la dividimos en dos partes iguales, damos forma a los dos panes y ponemos cada uno en moldes rectangulares (untados en mantequilla o aceite) de unos 24 cm de largo por 10 cm de ancho, los metemos una bolsa o lugar cerrado sin aire) hasta que tripliquen su tamaño. Una hora y 15 minutos aproximadamente.

Encendemos el horno a 200º y ponemos un recipiente pequeños con agua hirviendo en caparte inferior. Cuando el horno haya alcanzado su temperatura metemos los panes y horneamos durante unos 45 minutos. Yo tengo termómetro, y sé que mi pan está listo cuando ha alcanzado los 95º en su interior. Lo desmoldamos con cuidado de no quemarnos y lo dejamos enfriar en una rejilla .

A disfrutar en rebanadas, sandwich, tostadas, sólo o en compañía 😉